CHIPIONA MONUMENTAL

El FARO

Es el faro más alto de España, el tercero de Europa y el quinto del mundo, con 72 metros sobre el nivel de mar y 69 metros sobre el terreno hasta la estructura de la linterna, con un total de 322 escalones.
Fue construido por el ingeniero catalán Jaime Font en 1863, finalizando en 1867 y construido sobre la llamada Punta del Perro, para indicar a las embarcaciones la entrada del río Guadalquivir.
Es uno de los pocos faros aeromarítimos que existen en España. Los faros así denominados se caracterizan por alcanzar su haz luz la misma distancia en horizontal como en vertical, sirviendo así de ayuda a las aviones.
En diciembre de 1999 se cambió la lámpara existente por una nueva halógena, alcanzando de esta manera sus tres haces de luz 25 millas marinas, con destellos cada 10 segundos.
Los materiales empleados para la construcción de este monumento fueron, sobre todo, piedra ostionera extraída de las canteras de Chipiona (de ahí el nombre de una de sus playas, Playa de
las Canteras), utilizándose también materiales procedentes de Sierra Carbonera (situada entre La Linea y San Roque), losas de Tarifa y piedra ostionera de Rota.
El edificio cuenta con tres viviendas en su interior, divididas en dos plantas y con una altura de diez metros.
Además, el Faro de Chipiona es el pararrayos de su localidad.

EL SANTUARIO

Tiene su origen en un castillo fortaleza, propiedad de los Ponce de León, Señores de Chipiona, quienes lo donaron a los ermitaños de San Agustín, en 1399, para convertirlo en iglesia y así dar culto a la Virgen.
Los ermitaños permanecieron en él hasta 1835, año en el cual tuvieron que disgregarse por pueblos y ciudades tal como lo ordenaba el decreto general para la “Exclaustración de las órdenes religiosas”, establecido por Mendizábal.
Casualmente, en 1851, los Infantes de Orleáns, que veraneaban en Sanlúcar de Barrameda, acudieron de visita a Chipiona, donde se enteraron del origen y calamidades sufridas al Monasterio y a la imagen de la Virgen, así que se disponen a restituir la imagen a su lugar principal y una vez restaurado, en 1852, se nombró capellán al Padre Castro, ermitaño agustino.
En 1882, el Estado cede el Santuario al Padre Lerchundi, de la comunidad franciscana, permitiéndole el establecimiento de un colegio de misioneros para Marruecos y Tierra Santa en el mismo edificio.
El 17 de mayo de 1904 se aprueba el derribo del antiguo templo y se inicia la construcción del nuevo, graciasa los donativos de las ciudades y pueblos de la región.
Hoy en día es la misma comunidad franciscana la que habita el monesterio y atiende el Santuario.

EL HUMILLADERO

Este edificio anexo al Santuario de Ntra. Sra de Regla data del año 1633. La cruz que colocó donde apareció la talla de la Virgen, fue sustituida por una capilla al aire libre, por deseo del padre Nuño y con la ayuda económica del Duque de Medina Sidonia.
En su interior hay un altar sobre el pozo en el que se supone apareció la talla de la Virgenm una lámpara de plata y un cuadro que explica la historia de la aparición.
El edificio sufrió un gran abandono entre 1835 y 1852, por temporales, por su situación frente al mar y por la “Desamortización de Mendizábal”.
Fue restaurado en 1852, a la espalda del mismo existe una inscripción que lo confirma. En 1895 fue destruido por otro golpe debido al temporal y posteriormente en 1896 sufrió de nuevo una reforma. La última fue en 1947 con un alicatado en su interior.

LA PARROQUIA DE NTRA. SRA. DE LA O

La Parroquia de la O fue erigida en el año 1579 al más puro estilo gótico del siglo XVI, con ábside y tres naves separadas por pilares. Anteriormente se presume que fue mezquita árabe y que por debajo de ella, por los documentos conocidos, existen restos de la anterior Iglesia.
En el siglo XVIII el estilo gótico desaparece y se transforma al barroco, siendo esa la fecha en la que se comenzó a llevar la contabilidad de la parroquia. A partir del año 1724 es cuando se comienza a confeccionar el inventario de las alhajas y ornamentos existentes de los cuales destacan el copón de plata grande repujado con taza interior que forma una pieza independiente, y que hoy día se conserva en buen estado.
En el año 1753 la antigua Parroquia constaba de tres naves, una de ellas denominada la de la Epístola que debió de estar descubierta durante largo período. Se tiene constancia de los reales que se emplearon para pagar la obra de dos de ellas, y no de la tercera que según se recoge en escritos de la época era terriza, sin solar, y servía para las sepulturas de los fieles ya que por aquel entonces no existía cementerio.
En 1785 los artistas Manuel García de Santiago, tallista, y José de Guevara, pintor, fueron contratado para trabajar en la escultura que se veneraba en el Altar Mayor, la imagen de la Santísima Virgen de la O, escultura de madera con estofado y dorado traída desde Sevilla y encargada por el Cardenal Solís.
En el siglo XVIII, año 1792, es cuando comienzan las obras de la Parroquia actual. La actual estructura procede de las reformas realizadas a finales del siglo XVIII y es heredera de la primitiva iglesia gótica con ábside y tres naves separadas por pilares.
La capilla mayor es la misma que existía en la Parroquia primitiva, así se explica la analogía que hay entre la capilla Mayor y la portada lateral que son del mismo estilo gótico, ojival, del siglo XVI.
La nueva Parroquia fue bendecida el día 14 de enero de 1797 por D. Pedro Sánchez Guerrero, párroco de esta villa.
El 17 de octubre del 1835 , debido al Decreto de Mendizábal y al abandono que suffrió el Santuario, la imagen de la Virgen de Regla fue trasladada a la Parroquia, donde permaneció hasta el 7 de septiembre de 1852, cuando fue devuelta al Santuario.

LA ERMITA DEL CRISTO DE LAS MISERICORDIAS

Esta dedicada al Santísimo Cristo de las Misericordias al que se le profesó siempre una gran devoción por parte de los chipioneros.
La fe se vio acentuada a raíz del día 1 de noviembre de 1755, cuando a las diez de la mañana, estando en peligro de sucumbir la población bajo las aguas a causa del famoso terremoto de Lisboa que conmovió a Europa, el pueblo y la Hermandad acordaron sacar en rogativa al Santísimo Cristo de las Misericordias hasta la Cruz del Mar, y al ver que las aguas comenzaron a retroceder se le atribuyó el milagro.
Desde entonces, todos los años, se continúa realizando este acto, con el mismo recorrido que se hizo cuando sucedió el maremoto, siendo conducida la Imagen del Cristo hasta este lugar, desde su Ermita en la Plaza de la Iglesia.

EL CASTILLO

De origen dudoso, comúnmente se atribuye su construcción a Alonso Pérez de Guzmán “el Bueno” – principios del siglo XV – señor de estas tierras junto a las poblaciones de Sanlúcar, Rota y Trebujena. Su función principal era defensiva y vigia.
A lo largo de los siglos ha tenido numerosos usos: vivienda del Párroco (S. XVII), prisión local (S. XIX), aunque destaca su uso como hotel donde vivieron durante más de cinco años SS. MM D. Carlos de Borbón Y Doña Luisa de Orleans. María de las Mercedes, madre del actual Rey también residió en este Castillo.
Actualmente alberga el Centro de Interpretación “Cádiz y el Nuevo Mundo”, exposición permanente sobre la relación de los pueblos de la Bahía de Cádiz con el Descubrimiento de América.
Dirección: C/ Castillo 5
Teléfono: 0034 956 929 065
Corréo electronico: turismo@atochipiona.es

LA CRUZ DEL MAR

El día primero de noviembre de 1755, cuya fecha recuerda el formidable terremoto de Lisboa, fue invadida esta Villa por el mar, y sobreponiéndose al pánico sus habitantes sacaron en procesión al Santísimo Cristo de las Misericordias, que fue concucido a este lugar, ante cuya presencia se retiraron las aguas. Para perpetua memoria de la protección que mereció Chipiona, se erigió en este lugar un monumento que fue reedificado en 1878 y renovado en 1910.