Bodegas

COOPERATIVA CATÓLICO AGRÍCOLA

Breve Historia …

La Cooperativa Católico Agrícola fue fundada en 1.922 por el párroco de Chipiona el padre D. Francisco de Lara y Araujo, arcipreste de Sanlúcar de Barrameda. Este hombre sensibilizado por las penalidades que sufrían los pequeños mayetas o agricultores que no tenían donde llevar la uva, sintió la necesidad de crear un sindicato, bajo la acción social de la Iglesia Católica y dentro del Mutualismo Obrero de la época.

Un total de ochenta y seis hombres, movidos por el ímpetu y la confianza en un futuro mejor, se convirtieron en los socios de este sindicato, un puñado de hombres dispuestos a cargar sobre sus espaldas la grava y los ladrillos necesarios para poner los cimientos de un sueño, como así lo hicieron, dando a origen al edificio social de la futura cooperativa en la céntrica avenida de Nuestra Señora de Regla.

En los años sesenta se produce en Chipiona un aumento del turismo, este turismo que se concentraba principalmente en el centro urbano provoca el traslado de la recogida de la uva a un segundo emplazamiento, previamente construido para este menester, a las afueras de la zona turística debido a la molestia que representaban el paso continuo e incontrolado de animales, sobre todo de borricos.

La Cooperativa Católico Agrícola tiene actualmente dos grandes establecimientos; uno es la Bodega de Elaboración, situada en la carretera de Sanlúcar –Chipiona, “Polígono Industrial La Lagunilla”, donde se lleva a cabo la elaboración de los vinos y de los mostos, produciéndose unas 2.000 botas, de quinientos litros cada una, de mosto de uva palomino y en torno a las 600 botas de vino moscatel, y otro es la Bodega de crianza y envejecimiento, enclavada en la Avda. de Regla, que es donde se concentran las soleras, las instalaciones de refrigeración y embotellado y los diferentes negocios de venta directa de nuestros vinos.

En los últimos tiempos hemos realizado una diversificación de nuestras actividades aprovechando los recursos de los que dispone la Cooperativa por el emplazamiento de sus bodegas ofreciendo a los visitantes en la temporada turística Bodegones, Restaurantes, etc., y generando por consiguiente para nuestros socios y asociados y para el pueblo de Chipiona en general, un mayor valor añadido.

Bodega de Elaboración.-

Recientemente se ha llevado a cabo la realización de una nueva planta de vinificación totalmente moderna que garantiza la máxima calidad en la elaboración de nuestros Vinos. En nuestra bodega de Elaboración, elaboramos nuestros Mostos que son muy cotizados por los clientes y nuestro Moscatel, santo y seña de nuestra Cooperativa y de Chipiona. Para la elaboración de nuestro Moscatel “Los Madroñales”, seguimos las pautas de nuestros antepasados introduciendo además la tecnología necesaria para obtener la máxima calidad. Un producto verdaderamente genuino y único es el Moscatel de Pasas, que se elabora a partir de un Pasil, donde la uva se pasifica durante 12 días y luego se moltura y se elabora de forma independiente, dando un vino realmente riquísimo y único en el mundo. Nuestro sistema de elaboración se encuentra regido por la máxima de combinar artesanía y calidad. De ello se desprende la autenticidad del sistema de prensado y las maquinarias, que aunque modernas nos regalan el sabor genuino de antaño.

Bodega de Crianza y Embotellado.-

La crianza biológica de nuestro Vino Fino “Los Madroñales”, bajo el velo de Flor, hace posible que el vino Fino Los Madroñales, sea un vino seco, pálido y fragante, y con cierto estilo “amanzanillado” debido al microclima que se desarrolla en la zona por la desembocadura del Río Guadalquivir. Es muy apreciado y se obtiene tras 3 años de crianza según el sistema de criaderas y soleras propio del Marco de Jerez, en botas de roble americano.
En cuanto al Moscatel, se envejece en botas de roble americano y hay que distinguir 3 tipos:
Moscatel los Madroñales. Es el Moscatel normal, en su variedad blanca u oscura, que es joven y afrutado y muy agradable al paladar. Tiene más de 1 año de vejez y es muy fragante.-
Moscatel Selecto los Madroñales. Es nuestro Moscatel más viejo. Tiene al menos 8 años y es de color caoba oscura. Es un vino de mucho cuerpo y personalidad.
Moscatel de Pasas los Madroñales.- Es sin duda el mejor Moscatel. Esta obtenido a partir de pasas de uva Moscatel y tiene un proceso de crianza de al menos 2 años de media en botas de roble americano. Su color se torna de caoba claro a oscuro y es un vino único en España y el mundo, por su exquisitez y calidez.-

En dicha bodega de crianza disponemos además de una planta de embotellado y clarificación de vinos, de última generación formada por equipos de frío, depósitos de acero inoxidable isotérmicos, modernos equipos de filtración que garantizan la perfecta estabilidad del vino en la botella y una planta de embotellado automatizada que produce 1.300 botella hora.

Esta modernización unida a la tradición y la solera de nuestros vinos hacen que tanto el vino Fino, como nuestro Moscatel sean muy competitivos y apreciados en el mercado actual.

Premios y Galardones:
Moscatel “Los Madroñales”. Medalla de Plata en el “Salón Internacional del Vino Iberwine 2007”
Moscatel de Pasas “Los Madroñales”. Medalla de Oro en la “Challenge Internacional du Vin 2008”
Moscatel Selecto “Los Madroñales”. Medalla de Oro en la “Challenge Internacional du Vin 2009”
Moscatel de Pasas “Los Madroñales”. Medalla de Bronce en la “Challenge Internacional du Vin 2009”
Moscatel de Pasas “Los Madroñales”. Gran Zarcillo de Oro en los “Premios Zarcillo 2009”.
Fino “Los Madroñales”. Medalla de Bronce en la “Challenge Internacional du Vin 2009”.

Dirección:
Bodega Cooperativa Católico Agrícola
Bodega de elaboración: Ctra. Sanlúcar – Chipiona, Km. 1
Telf. + 34 956 371 594 – Fax. + 34 956 374 737
Bodega de crianza: Avda. de Regla, 8 y 10.
Telf. y Fax: + 34 956 371 804
11550 Chipiona (Cádiz)
Site Internet:www.catolicoagricola.com
E-mail: info@catolicoagricola.com

MELLADO MARTIN

Fue en el año 1974 cuando iniciamos nuestra labor vitivinícola. Es en dicho año cuando compramos nuestra primera bodega( hoy conocido como Bodegón Alobasto), situada en la calle General Mola, hoy calle del Castillo, en las primeras vendimias se llegaron a elaborar hasta 1.500.000 de litros de vino.

En 1980 consolidamos nuestra actividad como bodegueros al ampliar nuestras instalaciones adquiriendo la bodega de Florido Hnos situada frente al Bodegón Alobasto. Es en esta bodega donde comenzamos a envejecer y embotellar nuestros propios vinos, para comercializarlos posteriormente bajo nuestras propias marcas, siendo la más conocida Playa Regla. Con alguna de sus marcas el fundador hizo un pequeño homenaje a sus familiares fallecidos trágicamente, Oloroso Tío Roberto, Cream San Miguel, Moscatel Pasa Viña Blanca y Moscatel de Pasas Soleras de la Abuela, éste último lo sacó al mercado en el año 1985, consiguiendo así una de sus grandes ilusiones, embotellar un auténtico Moscatel de Pasas de gran calidad y prestigio, en homenaje a su madre. Otros vinos de nuestra firma son Fino Playa Regla, Moscatel Playa Regla y Vinagre José Mellado Martín.

En el año 1990 construimos una nueva bodega en la carretera de Rota, donde centralizamos y modernizamos nuestra actividad, manteniendo siempre vivo el sistema tradicional en los procesos de elaboración.
En los años siguientes hemos abierto otros puntos de venta, en la Avda de la Diputación, 23 y en la Plaza de Abastos. Resaltar entre nuestros vinos nuestro Moscatel de Pasas Playa Regla Soleras de la Abuela, cuya aceptación en el mercado fue muy satisfactoria, mejorándose año a año su calidad, gozando desde el principio de buenas críticas por parte de revistas del sector , además de ser premiado con el Zarcillo de Oro 2007 celebrado en Valladolid (siendo éste el tercer certamen internacional en importancia y prestigio).

Premios y Galardones:
Premio Zarcillo Oro 2007. Moscatel Playa Regla Soleras de la Abuela.
Medalla de Oro “Iberwine 2007”. Moscatel de Chipiona “Soleras de la Abuela”
AMAVI (Asociación de Mujeres Amigas del Vino) Mención especial a “Moscatel Pasas Playa Regla y Soleras de la Abuela”
Dirección:
Bodega Mellado Martín
Ctra. Chipiona – Rota, Km 2
11550 Chipiona (Cádiz)
Telf. + 34 956 370 197 – Fax. + 34 956 370 197
Site Internet: www.moscateldechipiona.com
E-mail: bodegas@josemelladomartin.com

CESAR FLORIDO

Arranca la leyenda de esta insigne familia de tradición vitivinícola allá por el S. XVIII y que hasta la fecha ha venido sucediéndose de padres a hijos. Es una de las bodegas más antiguas del Marco de Jerez y sin duda la bodega más antigua de Chipiona. En la actualidad, la bodega César Florido es una empresa de carácter artesanal, ubicada en Chipiona, que comercializa el mercado interior y exporta en pequeñas partidas toda la gama de vinos propios de la zona, como son: Finos, Cream, Olorosos, Amontillados y sobre todo Moscateles.
Vinos todos de excepcional calidad y artesanía donde César Florido presume de mimarlos “del lagar al bar”.

Bodegas:

La empresa realiza en el sector vitivinícola su actividad agroalimentaria realizando las operaciones de elaboración, crianza, envejecimiento y expedición de vinos, según todas las normas higiénicos-sanitarias establecidas por nuestra normativa vigente, abarcando la actividad las siguientes fases de producción:
Molturación de uvas.
Elaboración de vinos.
Alcoholización de vinos.
Crianza y envejecimiento de vinos.
Embotellado de vinos.
Comercialización de vinos a granel y embotellados.

Las instalaciones industriales de la empresa están constituidas por tres núcleos diferenciados:
1. Bodega en c/ Padre Lerchundi, nº 35-37, donde se encuentran las instalaciones de elaboración y planta de molturación de uvas y fermentación de zumos obtenidos, planta de embotellado y parte del stock de vinos envejecidos. Así mismo en dicho centro están situadas las dependencias administrativas.
2. Bodega en c/ Ladislao Carrascosa, 19-23, donde se encuentran en stock los vinos sometidos a crianza biológica y envejecimientos.
3. Bodega en c/ Castillo, 17-19, en donde se encuentra otra parte de los vinos en stock sometidos a crianza biológica y envejecimientos.

Las tres bodegas se encuentran ubicadas en el centro histórico de la localidad, debidamente inscritas en el censo de industrias agrarias, impuestos especiales y consejo regulador, el organismo que vela por nuestra denominación de origen Jerez-Xérès-Sherry.

En la actualidad, la bodega posee tres despachos de vinos donde se pueden adquirir toda la gama de vinos que comercializa la bodega.
Ubicados en el centro histórico de la ciudad, con cómodos horarios de comercio, decorados con el tipismo bodeguero andaluz típico de la zona, donde se puede degustar todos los vinos propios de nuestra tierra.
1.- Despacho calle Padre Lerchundi.
2.- Despacho calle Castillo
3.- Despacho calle Ladislao Carrascosa (En remodelación).

Premios y Galardones:
Año 1900.- Exposición Universal República Francesa; Medalla Oro (Amontillado Peña del Águila)
Año 1918.- Cuatro medallas de Oro; Chicago, Burdeos, París y Cádiz (Moscatel Triumphator)
Año 1933.- Feria de Chicago; Medalla Oro (Amontillado Peña del Águila)
Año 1998.- Challenge Internacional Du Vin; Medalla Plata (Moscatel Pasas)
Año 1999.- Challenge Internacional Du Vin; Medalla Oro (Moscatel Dorado)
Año 2000.- Challenge Internacional Du Vin; Medalla Plata (Moscatel Especial)
Año 2002.- 3ª Edición Salón Internacional del Vino de Madrid (World Wine Fair); Medalla Plata (Moscatel Pasas)
Año 2003.- Radio Turismo; Medalla Oro (Fino César)
Año 2008.- Córdoba Premios Mezquita. Mezquita de Plata. (Moscatel Especial)
Año 2009.- Córdoba. Premios Mezquita. Mezquita de Oro (Moscatel de Pasas) y Mezquita de Plata (Moscatel dorado)

MOSCATEL DE PASAS

Sin duda uno de los vinos para presumir. De lo mejor de los Moscateles de España. Obtenido con uvas 100% Moscatel de Chipiona, extendidas al sol en el “PASIL”, hasta su completo grado de maduración (uvas pasas). Sus complejos aromas son todo un espectáculo.

Denso en la boca, su potente dulzor y su textura de sirope le hacen ser uno de los mejores vinos del mundo.

Galardones Obtenidos:
Medalla de Plata en Challenge International Du Vin (1998)
Medalla de Oro en Challenge
International Du Vin (1999)
Medalla de Plata Challenge International Du Vin (2000)
Mezquita de Oro 2010 por tercer año consecutivo (Cordoba), en la categoría de Vinos Dulces Naturales. Nota de Prensa, Foto entrega premios.

FINO CÉSAR

Procede de uvas palomino fino, habiéndose seleccionado de Pagos Miraflores y Balbaina, obteniéndose un mosto yema de extraordinaria calidad y finura.
Una vez en la bodega su permanencia en botas, en el tradicional sistema de criaderas y soleras (crianza biológica), está marcada por la reglamentación del consejo regulador JEREZ-XERES-SHERRY de al menos tres años.

Su cata es un clásico adscrito a la modernidad. Tiene un extraordinario paso de boca, con unos excelentes aspectos aromáticos con recuerdos de madera vieja.
En la boca es ligero y suave, algo cálido, sabroso y largo, con toque salobre y grato sabor a manzanilla, para consumir muy frío.

CREAM “CRUZ DEL MAR”

Vino dulce, obtenido a partir del oloroso, de color oscuro.
Tiene aroma punzante y atenuado.
De mucho cuerpo con una crianza mínima de cuatro años.

Dirección:
Bodega Cesar Florido
C/ Padre Lerchundi, 35-37 11550 Chipiona (Cádiz)
Telf. + 34 956 371 285 Fax: + 34 956 370 222
Site Internet: www.bodegasflorido.com
E-mail: florido@bodegasflorido.com

EL MOSCATEL

Entre los vinos famosos del Jerez – Xerés – Sherry existe la variedad nombrada “Moscatel”, cuya producción, sino toda en absoluto, al menos una extraordinaria parte de ella radica en Chipiona. El Moscatel es un vino peculiarísimo de Chipiona; se da en sus tierras; pero no en otras, que aunque similares aparentemente, no producen el vino con ese perfume delicioso y tentador. Tal vez “el clima”, la “naturaleza del terreno”, la técnica utilizada, los “años” de experiencia. Lo cierto es que, al menos hasta ahora, de los vinos moscateles que se crían en España, ninguno tiene este perfume característico, delicioso y tentador de los de Chipiona.

Con el mismo término “moscatel”, que al parecer procede del italiano “moscatello”, se denomina a un tipo de uva dulce de la que se conocen 18 variedades, (menudo blanco, morisco, menudo dorado, gordo morado, gordo blanco, romano, real, flamenco, gorrón, isidoro, etc.), las cuales se cultivan en la propia Italia, en el sur de Portugal y, sobre todo, en varias regiones españolas, como Cataluña, Levante, La Mancha, las provincias andaluzas de Huelva y Málaga y en el municipio de Chipiona, donde se da la variedad denominada “isidoro” o “isidori”.

El Moscatel es una variedad universal, extendida en muchas zonas del mundo, y citada ya en la antigüedad por Columela, en los primeros años de la era Cristiana. Originaria de África, se la ha clasificado en la tribu de los “Moscateles”. Otras sinonimias son: Moscatel de Alejandría, Moscatel Gordo, Moscatel de España, etc.

Su uva es color blanco, la hoja es mediana, orbicular, con seno peciolar poco abierto, en forma de V, en senos laterales superiores cerrados y escasa vellosidad. Los sarmientos son semi-erguidos. Tienen racimos numerosos, grandes, desiguales, sueltos. Las bayas son grandes y jugosas. Se desarrollan mejor en viñedos situados cerca del mar.

Esta uva, una vez secada al Sol, o “soleada”, durante un periodo de quince a treinta días, según la climatología, pierde gran parte del caldo pero mantiene el azúcar, convirtiéndose en moscatel pasa, que se “apaga” con alcohol para evitar la fermentación. Esta mezcla da lugar al moscatel, un vino de primera calidad pero de precio prohibitivo, dado que es necesaria una gran cantidad de uva para producir poco líquido. Por eso, lo habitual es que el moscatel se “ligue” con mosto listán, alcanzando así una graduación media de 18 grados de alcohol y 8 de licor, cifra esta última que en el moscatel puro se dispara hasta 20 ó 25 grados, difícilmente digeribles, por otra parte, por el organismo humano.

El color del vino moscatel, al contrario de lo que se cree, no es negro. Es de color claro, como casi el de un vino blanco, y la oscuridad la aporta el vino quemado o de color que se cría en la vecina Rota y en Chipiona. Esta mezcla, reconocida por el Concejo Regulador de Jerez, además de darle color, resta dulzor al moscatel.

Por tratarse de un vino que se “apaga” con alcohol para evitar así su fermentación, recibió en la antigüedad el nombre de “vino bastardo”, ya que no seguía la norma de todos los vinos en su proceso. Ya fray Diego Carmona Bohorquez, agustino chipionero, en su libro escrito a mediados del siglo XVII nos lo dice asi: “Sácase de Chipiona todos los años para embarcarse a tierras extrañas (fuera del que se gasta en el pueblo y tierras convecinas) buena cantidad de vino, en particular un género del que llaman “bastardo”, que es vino de notable regalo, por ser dulce y suave, hecho con uvas casi transformadas en pasas por darles algunos días el sol, cuantos parece al dueño que son menester, estando cortada y tendida la uva en las esteras limpias que para este efecto las hacen con mucha curiosidad. De este género de vino cargan los extranjeros para muchas partes por ser gentes que gustan del dulce más que a los españoles, y así lo pagan luego como los dueños quieren y lo embarcan casi hecho mosto. En Flandes y Francia lo gastan mucho; empero donde más lo aprecian y estiman es en Inglaterra, por lo cual goza la dicha villa innumerables pagos de viñas y por esto pocas labranzas”.

Históricamente, aunque las primeras noticias sobre la viticultura en Chipiona se remontan al año 1448, no se especifica los tipos de viñas que se cultivaban, es de suponer que desde un principio se debió de producir el moscatel o “vino bastardo” ya que tanto como mencionan las actas capitulares del Ayuntamiento de Chipiona como el relato anterior de Carmona Bohorquez de fecha 1638, ya se daba a este vino moscatel o “bastardo” el calificativo de dulce y que gustaba mucho a los extranjeros y se utilizaba para la exportación a estos países. Por lo tanto, habría adquirido unos años antes el prestigio o la fama para ello. Esto nos hace pensar que podemos remontarnos en el tiempo, al principio o poco después de comenzarse la producción vitivinícola de Chipiona que aumentó considerablemente en 1480 debido a factores como el consumo interior y sobre todo a la exportación por mar. Con la iniciativa del marqués de Cádiz, don Rodrigo Ponce de León en 1477 de repoblar Chipiona, en la carta de franquezas a los posibles nuevos vecinos incluía la obligación de que plantara cada uno como mínimo cuatro aranzadas de viña. De forma que tres años más tarde, el marqués reconocía que lo que antes eran “montes y tierra yerma y despoblada” ahora “con la gracia de Dios cada día se puebla y crece así en vecinos como en heredamientos asaz… especialmente de viñas”.

En la actualidad, en Chipiona existen unas sesenta aranzadas de viñas de moscatel, pertenecientes a unos 150 productores, lo que representan unos doscientos setenta mil kilos de uva, que se convierten en unos setenta y nueve mil litros de vino moscatel.

Entre finales del mes de julio y primero de agosto se celebra la fiesta de exaltación a este vino, los famosos “Festivales del Moscatel”, que se celebran con gran brillantez, con su pregón, coronación de la Reina, y asistencia a ella de las primeras figuras de la canción.

El moscatel de Chipiona ha sido premiado en diferentes certámenes internacionales, consiguiendo el máximo reconocimiento.

Hasta hace unas décadas, existían en Chipiona una docena de Bodegas que producían este vino, actualmente sólo sobreviven dos de esas bodegas, la de los herederos de Cesar Florido y la de José Mellado Martín, además de la Cooperativa Católico Agrícola. La firma Caballero continúa embotellando el conocido moscatel “Padre Lerchundi”, desde sus bodegas en el Puerto de Santa María, aunque con uvas de Chipiona.

Por Juan Luis Naval Molero.
Presidente de la Asociación Cultural Caepionis.